Elegir la empresa adecuada para el mantenimiento de ascensores es una decisión técnica que afecta a la seguridad, la disponibilidad del equipo y el ciclo de vida de la instalación. En Madrid, Alicante y su entorno metropolitano, la elección debe basarse en normativa, capacidad operativa, especialización y tiempos de respuesta. A continuación, detallamos los criterios clave para decidir con rigor.

Cómo elegir la empresa de mantenimiento de ascensores
El objetivo del mantenimiento de ascensores es preservar la seguridad, minimizar averías y prolongar la vida útil de la instalación. Por lo tanto, la empresa debe demostrar solvencia técnica, trazabilidad y cobertura real. Además, conviene evaluar la experiencia multimarca y la capacidad de afrontar modernizaciones según el estado del equipo.
Recomendamos iniciar con una auditoría de estado: revisión del libro de mantenimiento, análisis de averías recurrentes, comprobación del sistema de rescate y verificación del cumplimiento de la normativa vigente. Con esa base, se ajusta el plan de mantenimiento a la carga de uso y al entorno del edificio.
Normativa y obligaciones que afectan al mantenimiento de ascensores
El mantenimiento de ascensores en España se rige por la ITC AEM 1 (Real Decreto 88/2013) y las normas europeas aplicables. En particular, EN 13015 define la documentación y la calidad del mantenimiento, mientras EN 81-20/50 establece requisitos de seguridad para diseño e instalación. Además, EN 81-28 regula la telealarma y la comunicación bidireccional para rescates.
Un Organismo de Control Autorizado (OCA) realiza inspecciones periódicas con una frecuencia que depende del uso y la antigüedad del equipo. La empresa de mantenimiento debe preparar el ascensor para estas inspecciones, corregir no conformidades y registrar las actuaciones en el libro de mantenimiento y en su sistema digital. Consulta la base normativa oficial en el BOE: Real Decreto 88/2013, ITC AEM 1.
Criterios técnicos clave y señales de calidad
Antes de firmar un contrato, contrasta la calidad técnica con evidencias, no solo con promesas. Estos son los puntos esenciales:
- Habilitación y cumplimiento: empresa conservadora registrada y personal con formación específica en mantenimiento de ascensores.
- Experiencia multimarca: capacidad para atender maniobras y variadores de distintos fabricantes, así como equipos con más de 20 años.
- Plan de mantenimiento de ascensores basado en riesgos: tareas preventivas definidas por componente, periodicidad y criterios de aceptación medibles.
- Trazabilidad digital: partes de trabajo geolocalizados, fotografías, checklists y registro de parámetros. Acceso del cliente al histórico.
- Repuestos y obsolescencia: stock local y acuerdos con proveedores para piezas críticas. Alternativas de modernización cuando convenga.
- Rescate de personas y telealarma: procedimiento validado, pruebas periódicas del sistema EN 81-28 y tiempos de respuesta garantizados.
- Seguridad y medioambiente: bloqueo-etiquetado, gestión de residuos y evaluación de riesgos en sala de máquinas, hueco y foso.
- Seguros y responsabilidad civil: pólizas actualizadas y cobertura adecuada al tipo de edificio.
Contrato y SLA en el mantenimiento de ascensores
El contrato debe reflejar el nivel de servicio. Define con precisión los SLA y los KPI.
- Tiempos de respuesta y de resolución (MTTR): diferenciar urgencias, personas encerradas y averías no críticas.
- Fiabilidad (MTBF): objetivo de fallos por mes según uso y antigüedad.
- Alcance de piezas: qué incluye la cuota y qué se factura aparte.
- Periodicidad de visitas: visitas preventivas calendarizadas, incluidas en festivos si procede.
- Informes: entrega de actas, checklists y propuestas de mejora con prioridad.
- Cláusula de continuidad: custodia del histórico y traspaso ordenado si cambia el conservador.
Además, conviene evitar penalizaciones simbólicas. En cambio, vincula parte del servicio a resultados de disponibilidad y al cumplimiento de tiempos comprometidos.
Mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo: alcance mínimo
Un buen plan de mantenimiento de ascensores combina preventivo, correctivo y, cuando es viable, predictivo. Estos son los mínimos recomendables por subsistema:
- Máquina de tracción y frenos: verificación de ruidos, vibraciones, holguras y temperatura; limpieza y ajuste.
- Limitador y paracaídas: pruebas funcionales según plan, sellos y criterios de activación.
- Guías y patines: lubricación y control de desgaste.
- Cabina y puertas: ajuste de enclavamientos, peines, rodillos, fotocélulas y cortinas de luz; alineación y cierre.
- Contrapeso y cables/correas: inspección visual, tensado y medición de desgaste.
- Cuadros y maniobra: revisión de conexiones, variadores, protecciones, baterías de emergencia y UCE.
- Telealarma y comunicaciones: prueba de llamada bidireccional, registro y reporte.
- Foso y hueco: limpieza, bomba, alumbrado, señalización y accesos.
- Pesacargas y nivelación: verificación y calibración para mejorar confort y seguridad.
El correctivo debe priorizar la seguridad y la disponibilidad. Por otro lado, el predictivo se apoya en lecturas de vibración, temperatura y eventos. Así, se anticipan fallos y se programan paradas no críticas fuera de horas punta.
Cobertura local: Madrid, Alicante y municipios cercanos
La proximidad operativa impacta en los tiempos de respuesta. En Madrid, la cobertura debe contemplar áreas como Alcalá de Henares y corredores urbanos con alta densidad de uso. En Alicante, la atención debe incluir San Vicente del Raspeig, Elche y Torrevieja, donde la estacionalidad afecta las cargas de trabajo. Asimismo, conviene confirmar el refuerzo de guardias en periodos de alta ocupación.
Si tu comunidad necesita mantenimiento de ascensores en Alicante o zonas limítrofes, valida que el servicio 24/7 esté operativo y que haya repuestos cercanos. De este modo, el tiempo de inactividad se reduce y la experiencia de los usuarios mejora.
Cómo comparar ofertas de mantenimiento de ascensores
Solicita propuestas con alcance técnico detallado y cuadros comparativos. Evita valorar solo la cuota mensual. En su lugar, contrasta datos y compromisos.
- Estado de la instalación: diagnóstico inicial, no conformidades y plan de acciones.
- Plan preventivo: tareas, periodicidad y criterios de aceptación por componente.
- Medición del servicio: SLA de respuesta, MTBF y MTTR.
- Equipos de guardia: cobertura real por distrito o municipio.
- Repuestos: stock local y referencias críticas identificadas.
- Transparencia: acceso a histórico, fotos y checklist en cada visita.
- Modernizaciones: roadmap para seguridad, eficiencia y accesibilidad.
Además, pide una visita técnica con el responsable que llevará tu cuenta. Por lo tanto, podrás verificar in situ su metodología y su forma de trabajar.
Señales de alerta que conviene evitar
- Informes genéricos sin evidencias ni fotografías.
- Falta de pruebas documentadas de telealarma EN 81-28.
- Rotación constante de técnicos y pérdida de conocimiento del equipo.
- Ausencia de plan de rescate y simulacros con conserjería.
- Propuestas sin referencias a la ITC AEM 1 ni a EN 13015.
Si detectas varios de estos puntos, revalúa la candidatura. En cambio, prioriza proveedores que documenten, expliquen y demuestren.
Checklist final para decidir
Utiliza esta lista breve como apoyo a tu decisión:
- Empresa conservadora habilitada y con RC vigente.
- Plan de mantenimiento de ascensores específico para tu equipo.
- SLA claros, con tiempos de respuesta y resolución medibles.
- Histórico accesible y trazabilidad digital completa.
- Stock de repuestos crítico cercano (Madrid/Alicante).
- Procedimiento de rescate y telealarma probados.
- Propuesta de mejora y modernización escalable.
Conclusión
Elegir bien implica medir, auditar y exigir evidencias. Un mantenimiento de ascensores riguroso aumenta la seguridad, reduce averías y extiende la vida útil del equipo. Si necesitas asesoramiento técnico o mantenimiento profesional, contacta con nuestro equipo en Ascensores Dadri. Atendemos Madrid, Alicante y municipios cercanos con enfoque técnico y cumplimiento normativo.
